♪♫ En las casas de cartón ♪♫

¿No tienes nada que hacer? pues vete a descular hormigas: quiero dos montoncitos, a la derecha las cabecitas y a la izquierda los culitos.

De las últimas lluvias para acá me he acordado tanto de mis años pubertos. De situaciones que marcan mi vida, de mis traumas infantiles y todas esas pequeñas cosas que me han hecho lo que hoy soy.

Si, ya me vengo a quejar otra vez, y? Cuál es tu puto pedo? Osea como si ustedes no se quejaran, bien pinches patéticos y miserables como siempre, me voy diez años y siguen en la misma nomás que ni a mentarme la madre vienen pero no hay pedo, como si nadie me la rayara siempre y putadas así pero a ustedes que les importa, es más, ya me encabroné yo tan de buenas que venía a platicarles el pedo lluviero tlalomaniaco pero luego luego se ponen de rejegos y así me quitan las ganas de contarles mis cosas serias... tan linda yo y ustedes tan putos :y

La casa que guarda mis primeros recuerdos fue vendida con fines relativamente pendejos en ese instante pero ahora perfectamente entendibles, no sé si yo hubiera hecho lo mismo. Tantos esfuerzos malbaratados en aras de una ayuda que nunca se dio y quizás no hubiera valido nada, para ocultar el motivo tan pura y netamente sentimental.. pero bueno, se vendió y a la verga.. a veces siento que daría tanto por volver a tenerla, retomar cada momento de mi infancia que recuerdo en ese cascarón lleno de nuestra niñez. De como mis hermanos no podían dormir y yo ni enterada, de la langosta viva que salió de una caja mientras mi sista´me abrazaba y lloraba atemorizada.. de los rosales enormes de mimamá, de la vez que pisé aquel salero roto en forma de tartarugas y no pude caminar en mucho tiempo debido a la herida..

Después vivimos en una casita prestada, muy mona pero en unas condiciones de la verguísima: tenía unos pinches bujerotes en el techo de no mamar, dejaba de llover afuera pero las goteras seguían por un chingo más.. lo único que no se mojaba era una cama, de ahí en fuera te encontrabas charcos por donde fuera. Y me gustaba la lluvia, pero me sentía tan impotente de disfrutarla por tener que cuidar a mis enanos.. Tantas cosas que pasaron y ahí aprendí que el mundo no se te puede caer encima porque simplemente no, que te puede pasar tanto pero nunca lo suficiente para que ese motorcito que tienes en el alma te permita caer.

Cuando veo de donde vengo y donde estoy, hay tantas cosas que me parecen tan mmm carentes del sentido que en su momento les dí. El mundo sigue girando y sigo aquí, sigo teniendo la mente clara en un punto. Me ha faltado tanto en ésta vida.. desde las cosas más básicas hasta las más complejas.. Cosas que nunca pedí y que jamás esperé. Y me he partido el alma, el corazón y la mismísima madre.

Y ya me cansé.

Y de poquito en poquito, la decisión es mía. Así como las consecuencias.

Creo que esa no era mi idea pero si no les gusta pueden irse muchísimo a la verga.
Ash.

Maldita sea. Ya no quiero escribir.