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Mostrando entradas de 2017

Pescando recuerdos II

¿No tienes nada que hacer? pues vete a descular hormigas: quiero dos montoncitos, a la derecha las cabecitas y a la izquierda los culitos.

Emo 2 de 3.


Avanzaba por su paraíso. No quería ni siquiera ver el árbol, porque le recordaba a esa mujer. Ella, que fue su primer amor, su hada marina, su inspiración y la socia de muchos mundos inimaginables. Esa niña que a veces llegaba ahí, temerosa de romper la paz del lugar, pero que después no se podía ir. Inolvidable esa vez que mojó su hombro y se llamó cobarde. No, eres la mujer más valiente que conozco. Temes y aún así sigues adelante. Después de eso, lo esperaba aunque lloviera, aunque estuviera cansada y hambrienta. Cuando estaban juntos, el mañana y el ayer no existían; soñaban con que eran aliento y estarían solos en éste lugar eternamente.

La sentaba entre sus piernas, la rodeaba con sus brazos y la dejaba escuchar el palpitar de su corazón mientras contaba anécdotas simples para provocar su risa. Le enseñaba a ver al viento, a ubicar s…

Pescando recuerdos

¿No tienes nada que hacer? pues vete a descular hormigas: quiero dos montoncitos, a la derecha las cabecitas y a la izquierda los culitos.

Creo que aprovechando mi emoes extraña y cierto correo con propuestas indecorosas, le pegué una revisada a un blog mas emoquelaputamadre que tengo por ahí guardado. Me encontré con muchas historias y pleitos existenciales que he sostenido conmigo y con el mundo, mis amores que pasaron y los que siguen vigentes.

Hoy que me encuentro así bien en un estado soinlove, estaba pensando endarle en la madre a algunas cosillas, pero mientras las revisaba se me hicieron chidos los momentos de mi vida que trajeron a esta cabecita loca. Les advierto entonces que decidí ponerlos por aquí, nos vale verga porque y si les digo que son cursis y mamada y media es pa que le pongan a la chingada o no etén ajerando, que son ustedes bien maricones.

Es la primera parte que el joven cuervo me permitió soñar... cuando el bosque del Destino fue encontrado dentro de...

Abrí los …
¿No tienes nada que hacer? pues vete a descular hormigas: quiero dos montoncitos, a la derecha las cabecitas y a la izquierda los culitos. Ni siquiera la sintió llegar. Estaba sentado, encorvado sobre su bastón, haciendo una lista de sus penas y dolores mientras veía a un montón de pájaros junto a un letrero que rezaba “NO ALIMENTE A LOS ANIMALES”. Hasta eso llegamos. A un montón de aves maricas que no podían comer cualquier cosa que se atreviera a lanzarles. No sabía de dónde provenía tanto desprecio, si de él a ellas, ellas a él o todos contra el letrero. En eso pudo haber consumido su día, hasta que un pequeño jadeo lo sacó del sueño donde comandaba a un ejército de pichones para derrotar a un estúpido guardián de parque. Compañía. Era su banca del parque: bajo la jacaranda, frente a las bugambilias, lejos de los juegos. Y había alguien. Rezó para que se largara, para que no cruzara su mirada con la de él. Tenía que levantarse, pero las piernas no le responderían de inmediato y e…